lunes, 27 de febrero de 2012

Cómo conseguir clientes en el caso de consultores, tradicional vs online

En el caso de servicios de consultores como arquitectos, estudios de abogados, contadores o relacionistas públicos la conversión de llegar a los potenciales clientes hasta cerrar la venta es más complicada que en un comercio electrónico porque el servicio se dará en el mundo real. En este tipo de servicio, generar confianza con el potencial cliente es lo más importante para empezar a trabajar.




En el mundo tradicional esta generación de confianza se da con el manejo de relaciones y funciona algo así:

La manera tracional
  1. Conoces a alguien, usualmente en un seminario o por un referido.
  2. Desarrollas una relación con esta persona después de verlo en múltiples ocasiones: en almuerzos, golf o trabajando juntos en alguna asociación.
  3. La persona empieza a confiar en ti.
  4. Consigues trabajo.
Este ha sido el modelo de negocio por décadas, finalmente es un negocio de relaciones donde lo más importante es a quién conoces. Seminarios, patrocinios, eventos de networking y cultivar fuentes de referidos era la manera de hacer marketing. Un amigo que regresó de terminar su MBA en Stanford me comentaba que le había sorprendido la importancia que se le daba al networking, o aprendías o aprendías.


La llegada de la internet ha creado la aceleración de una nueva forma de conseguir clientes. 

La manera online
  1. Un prospecto te encuentra, a través de una búsqueda en google o una referencia en una red social a algo que has escrito.
  2. Encuentran tu trabajo útil y les gusta tu enfoque.
  3. La persona empieza a confiar en ti.
  4. Consigues trabajo.
Esta nueva forma se basa en lo que sabes, en tener contenido útil primero y dejar que las relaciones vengan después. Para lograrlo se pueden usar herramientas como una página web que genere leads, marketing de contenido, relaciones públicas en la prensa, optimización en buscadores (SEO) y redes sociales. La internet le ha dado un nuevo empuje porque ya no hay que ir a buscar al cliente sino tener la información que busca.



Ambos modelos tienen sus pros y sus contras pero finalmente es del balance de ambos métodos y de la manera como se pueden alimentar entre sí que se puede llegar a una estrategia balanceada.

viernes, 24 de febrero de 2012

El cambio de la publicidad en el mundo digital


La publicidad por mucho tiempo ha estado basada en llegar a la mayor cantidad de personas al menor costo posible, así operan las agencias de medios, buscando con sus herramientas el lugar donde pasa su tiempo el target para impactarlo con la publicidad. Esa es la lógica para seleccionar el medio para la publicidad pero esto ha ido dejando de darse en la realidad con la llegada de la internet ya que la gente se ha volcado a estar en internet cada vez más pero el gasto publicitario no ha reaccionado a la velocidad del cambio.



El cambio de estar cada vez más tiempo conectados a internet ya se dio, aún más si tomamos en consideración los smartphones, pero este cambio en hábitos no se ha traducido aún en un cambio en el consumo de medios por parte de las empresas. "Tenemos una impresión de 600 000 ejemplares pero una lectoría de 900 000" es básicamente el pitch de un ejecutivo de prensa, añadiéndole tal vez que tu target de jóvenes lee mucho la revista. Lo que las revistas venden es que los jóvenes, tu target, van a ver la publicidad, punto, después de eso todo es un misterio. 

Hace un tiempo se estilaba usar publicidades promocionales donde tenías que recortar un cupón de la publicidad y enviarlo por correo para acceder a una promoción, de esta manera la empresa sabía exactamente qué aviso y qué medio funcionaba y cual no. La publicidad digital funciona bajo esta lógica, está basada no en crear branding sino en generar ventas, su carácter interactivo nos permite facilitar la acción del consumidor, ya no le pedimos que nos mande una carta para acceder al descuento, le pedimos un click, con lo que irá a nuestro site o comprará online.


Este aviso impreso de Taca busca que recuerdes a la marca, una marca que te aproxima a tus sueños. Si se le pregunta al gerente de marketing cuál es el retorno de inversión de este aviso te dirá probablemente que es el crecer en top of mind y crear identidad con su público objetivo, una medición concreta no hay, simplemente se sabe que hay que estar para que nos recuerden y más si la competencia está. 




Cuando se coloca la publicidad impresa en el medio digital con el mismo mensaje de la campaña tradicional se está dejando de usar lo más valioso que te puede dar el medio digital, la interactividad. Así lo entendió Taca y llevó su aplicación de venta de pasajes a la página de El Comercio.



Al cabo de unas horas de haber colocado el banner publicitario lo tuvieron que sacar del aire porque se cayó el servidor de la página web a nivel regional, el problema se solucionó y desde ese momento Taca no ha soltado el espacio. En este caso el gerente de marketing sabe exactamente cuál es el retorno de inversión de esa publicidad y probablemente cada semana se entera cómo está funcionando. De un momento pre compra en el caso de la publicidad tradicional, con la llegada de la internet podemos llegar al momento de la venta en sí.

Ahí no acaba el cambio, la internet también ha traído consigo las redes sociales, plataformas que han acelerado las interacciones entre las personas y creado una nueva forma de relacionarse con las marcas y productos: compartir, me gusta, recomendar. Nuevamente las marcas han entrado en la redes sociales a comunicar sus mensajes de marketing presentando el nuevo comercial o a relacionarse deseando que sus seguidores pasen un buen fin de semana. 

El verdadero poder de las redes sociales está en la conversación entre las personas mismas, en la recomendación que antes una empresa solo podía adivinar y ahora se puede medir. Pasamos a una publicidad post compra.


La recomendación es la forma más efectiva de publicidad y también aquella más difícil de maquillar, no basta tener un mensaje coherente y constante, tu producto debe ser la diferencia. Un comercial de televisión puede hacer que te prueben pero para que te recomienden, es tu producto el que debe dar el mensaje. Como aparece en el post anterior sobre el Net Promoter Score es en la recomendación que se puede llegar a medir la sostenibilidad de un negocio en el largo plazo.


Una fábula de Taca en la internet

Al estar escribiendo este post recordé haber visto una conversación sobre Taca en facebook hace un mes, una historia sobre racismo en un avión.


El cuento lo encontré en Yahoo answers con una antigüedad de 3 años, obviamente cuando lo vi en facebook hace un mes se decía que acababa de suceder. Esta historia ejemplifica de la manera más profunda los 7 principios para que un mensaje sea pegajoso y perdure en el tiempo. No sé si fue una persona de marketing de Taca que regó este cuento, no viene al caso, pero muestra la larga vida y recordación que puede tener un mensaje construido para ser pegajoso. En este caso, el nombre de la aerolínea al comienzo del artículo le da credibilidad al artículo.


martes, 21 de febrero de 2012

¿Puede haber ganancias malas?

Un negocio tiene el objetivo primordial de obtener ganancias, debe vender algo por lo que las personas están dispuestas a pagar más que el costo de producirlo. De esta manera, el crecimiento de una empresa se mide en el estado financiero donde está cuánto dinero entra y cuánto sale; pero este crecimiento no cuenta toda la realidad.

Qué ocurre cuando una empresa empieza a subir los precios de sus productos o a recortar el sueldo de sus empleados? Cómo se puede medir el impacto de estas acciones en el largo plazo? Así nace la idea de ganancias malas vs ganancias buenas que presenta Fred Reichheld de Bain Consulting en su libro The Ultimate Question; cómo medir ese aspecto intangible que determina si una empresa está creciendo de una manera saludable, con clientes leales, que quieren la marca, o simplemente está explotando a consumidores que se mueren por cambiarse a otra empresa apenas puedan.


Cuando una empresa de telefonía lanza un paquete a 3 años con un plan de descuentos y a la semana siguiente lanza un nuevo paquete con mejores condiciones y a 2 años deja a las personas que compraron el primer paquete sintiéndose estafadas. La idea del libro es que la recomendación de un producto a un familiar o amigo supondría el mejor indicador para saber si una empresa está en el camino correcto para crecer en el largo plazo. Es así que se plantea el Net Promoter Score, o NPS, que saldría de la siguiente ecuación: 



La idea es preguntarle a las personas del 0 al 10 si recomendarían tu producto a un amigo o familiar; si la persona responde de 0 a 6 es un detractor que hablará mal de tu marca, si es 7 u 8 es una persona que se mantiene neutral frente a tu marca y si la califica con 9 o 10 es un promotor de la marca. Con esta información pasamos a restar los detractores de los promotores y llegamos al NPS, es un indicador un tanto duro, muchas empresas estarían en negativo acá en el Perú.

El autor plantea que este es un indicador que realmente se conecta con el crecimiento de las empresas en el tiempo. Un elemento importante es que está directamente relacionado con una acción, la recomendación repotenciada por internet y las redes sociales, y con el word of mouth que siempre ha sido tan difícil de medir. 

Se plantea la importancia de hacer pocas preguntas a las personas encuestadas, alejarnos de modelos para medir la lealtad con 30 preguntas donde en la cuarta una persona empieza a responder en automático y más importante aún con difícil uso en la gestión de una empresa. Cuando se hacen muchas preguntas cómo puedes medir las acciones de marketing que haces, como saber si la campaña de televisión, el uso del producto o un artículo periodístico es el que afecta la percepción de tu audiencia frente a tu marca. Al tener un simple indicador se pueden medir los progresos de manera más precisa, de nada sirve la herramiento si se pregunta en una encuesta de 30 preguntas, se pierde el enfoque de esa manera.


Podemos ver las cinco empresas con mayor NPS en USA, Inglaterra, Alemania y Francia; es interesante observar como al parecer en Francia las personas son menos promotoras que en Estados Unidos o que en Europa la categoría televisiones tienen una alta puntuación. Cómo sería un listado de empresas peruanas? Estaría Wong en lo alto del ranking como los supermercados Trader Joe´s y Wegmans? Aparecerían Apple y Samsung?




martes, 14 de febrero de 2012

¿Qué se necesita para que algo pegue? (stickiness)

Esa es la pregunta que se hacen las marcas cuando lanzan una campaña publicitaria. Uno puede comprar de una manera previsible el alcance que obtendrá su campaña por el rating de un programa de televisión o la lectoría de un diario, pero eso no toma en consideración que las personas realmente recuerden el mensaje de la campaña, que sea un mensaje pegajoso, que no puedas sacarlo de tu cabeza.


Es en ese punto que entran las agencias creativas que se pasan tres semanas pensando y pensando sobre cómo hacer que la campaña se diferencie de las miles de campañas publicitarias que las personas ven y olvidan. Finalmente llega la presentación al cliente y se presenta la canción del verano 2, parecida a la del año pasado y a la de Quilmes de Argentina qué puede salir mal. Recontra pegajosa, o no?

Chip Heath, profesor de comportamiento organizacional en la Escuela de Graduados de Negocios de la Universidad de Stanford y su hermano Dan Heath, ex investigador de la Universidad de Harvard, percibieron que podía haber una fórmula para decidir si un mensaje sería pegajoso o no, de este esfuerzo nació Made to stick. Lo que plantean es que para que un mensaje sea pegajoso o se aproxime a ser pegasoso debería contar con 6 rasgos, debe ser simple, inesperado, concreto, creíble, emotivo y contar una historia.


Es así que volvemos a la campaña que este año lanzó Claro, comprando horas en comerciales en televisión, cable y radio para que no se te pase. El problema está cuando comparamos el contenido de la campaña con el modelo de stickiness. La campaña no es simple, demasiados mensajes juntos; inesperada sí; no es concreta ni creíble; es emotiva pero no cuenta una historia. Finalmente nos quedamos con una campaña que por más que se repita y genere controversia por el uso de estereotipos finalmente quedará en el olvido.



Por otro lado campañas como la de San Fernando de las familias peruanas y la última campaña de Inca Kola sobre ayudar a Pablo logran un mayor score.
Inca Kola pierde puntos no logrando ser concreto al no dejar suficientemente claro cómo ayudar a Pablo, y no creíble porque Pablo no tiene chance.



Como un apunte final me parece que la simpleza y el contar una historia son los elementos más importantes. La simpleza porque es ahí donde debe estar el mensaje, el vínculo con el producto en el caso de publicidad y el contar una historia porque tiende a reunir todos los otros rasgos. Este método no pretende ser 100% exacto pero ayuda a revisar que nuestros mensajes estén por buen camino. Los dejo con una comunicación pegajosa.